Actualizando que es gerundio. Me faltó el canto de un duro para escribir esta actualización ayer mismo. Fue ayer cuando despues de volver del curro(si en domingo) me reencontré con el ejercicio físico programado al salir a correr un poco. Correr es de cobardes, pero solo cuando la carrera se dirige en dirección contraria al enemigo, que no es mi caso.
Llegué a casa, me calcé las zapatillas adquiridas el dia antes ex profeso para la actividad física, cogí el ipod chufle adquirido meses antes con la certeza de que me sería de utilidad en el caso de que se me cruzaran los cables y me decidiera a corretear como un gamo por los montes(más bien correteé como una rana por el desierto).
Dicho y hecho, salí por la puerta de mi casa y aceleré el paso hasta llegar a un trote cochinero, mis piernas no daban para más. No llevaba ni un minuto cuando noté que las fuerzas de mis piernas flaqueaban, en tan breve lapso de tiempo se intuian las agujetas futuras. Estuve tentado de abandonar, pero el sudor ni siquiera asomaba por mis poros, debía continuar.
Así que intenté concentrarme en la música y seguir avanzando. Lo peor había pasado, el primer momento es el peor, pensé. Evidentemente me equivocaba. El primer momento fue malo, pero lo que vino despues... La música no la escuchaba. El reproductor seguía funcionando pero mi concentración se dedicaba única y exclusivamente a seguir respirando.
Ví una cuesta abajo y sin pensar en las consecuencias que eso podría traer me dirigí hacia ella. Eso era otra cosa, asi podría seguir un par de horas, pero la cuesta abajo se terminó y de nuevo volvía el sufrimiento ya me encontraba en la fontanilla y decidí que era hora de volver. Llegó el momento de descubrir la otra cara de la moneda en relación a las cuestas. Si antes bajé ahora debía de subir. Este fue mi gran momento de debilidad y mi paso decayó hasta convertirse la carrera en paseo mientras rogaba porque un milagro ocurriera y por unos instantes fuera capaz de respirar por la piel para recuperar oxígeno.
No fue asi y a mitad de la cuesta arriba volví a acelerar el paso, no porque me encontrara mejor, sino porque deseaba llegar a mi casa lo más pronto posible y acabar con la agonía. Como pude llegué y mientras me duchaba casi me temblaban las piernas. Por lo menos no había fallecido, un gran triunfo.
Mi intención era correr todos los dias, pero en el dia de hoy es imposible debido a las previstas agujetas que me hacen temblar al pensar que hoy me toca trabajar, aunque lo que más me escama es el dolor articular en la rodilla derecha, contaba con él al correr, pero no con posterioridad al ejercicio físico, ya veremos como evoluciona. Y desde luego lo que no estaba previsto es el tener agujetas en el tronco, zona dorsal, porque no estuve levantando peso, sino corriendo, esto puede dar una idea de mi lamentable estado físico, estado físico que mejorará sin duda a poco que haga(o eso espero).
Seguiremos informando de las sucesivas sesiones de entrenamiento(en el caso de que se vuelvan a producir, que moralmente he amortizado los gastos realizados en material deportivo :P).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
jajajajajajaja si es q tamos mayores jajajajaja. Espero q mas adelante tengas mas valor para seguir corriendo pq yo seguro q con una vez me habria plantado. Un besote peke
Si quieres te llamo y nos torturamos juntos, así yendo contigo me sentiré como Carl Lewis.
No hay nada peor que el deporte, jejejejejeje.
Si tu rodilla ya te está avisando.
Cuidate cielo.
Un beso!
Publicar un comentario en la entrada